lunes, 11 de marzo de 2019

GORILAS EN LA NIEBLA

Es uno de esos viajes que te cambia como persona. No lo había puesto en la lista de sitios a los que quería ir y sin embargo, se coló. Y doy gracias por ello, ya que la experiencia vivida fue de los más emocionante que he podido vivir.
Salimos Barcelona-Londres-Kampala con la compañía British Airways. Llegamos de noche al aeropuerto de Entebbe, escenario del secuestro del vuelo de Air France  Airbus A300 con 248 pasajeros por dos miembros del Frente Popular para la Liberación de Palestina  y dos miembros de las células revolucionarias alemanas . (1976) Era como viajar en el tiempo.
Dormimos en un encantador lodge de bungalows estilo cabañas (Victoria Lake Guest House)para salir al día siguiente a primera hora camino a la selva de Bwindi. La selva tropical, llamada impenetrable se sitúa al sur-oeste de Uganda, y se identifica como el hogar de los últimos gorilas de montaña en el mundo. 

De camino hicimos parada en la línea del ecuador y pudimos disfrutar de los paisajes que rodean la zona del Lago Mburo.

Llegamos de nuevo de noche al Buhoma Community Rest Camp con lo que no pudimos hacernos cargo de la inmensidad del paisaje. Aunque por los ruidos que se oían provenientes del fondo de la selva nuestra imaginación volaba más allá de lo que estaba escrito..
Las tiendas parecían sacadas de la película Mogambo. Amplias, cómodas , pero sin dejar de ser una tienda montada a todo lujo en mitad de la selva tropical.




A la mañana siguiente , muy temprano, salimos de trekking hacia las montañas. Llevábamos un guía especializado que no sabría decir la edad pero nos superaba al menos en dos decenas. La selva Bwindi contiene una reserva de 350 gorilas que es la mitad de los gorilas del mundo. Los gorilas se desplazan continuamente con lo que no tienes garantizado al 100% el poder verlos. 



 Estuvimos horas subiendo a un ritmo muy intenso hasta que finalmente nos encontramos con una pareja de científicos biólogos que habían sido contratados por el gobierno para estudiar las costumbres de los Gorilas. Ellos nos avisaron de la proximidad de una familia de Gorilas.
 Menos mal porque la fatiga nos estaba pasando factura. Jamás me había imaginado caminando por encima de un lecho de ramas sin certeza de que bajo ese manto no hubiera el vacío absoluto. Las zancadas eran de medio metro de alto. El bastón suministrado por el guía parecía una pértiga.
Y la referencia a las dos décadas que nos llevaba de ventaja el buen hombre no era si no por vergüenza del estado físico, ya que mientras nosotros jadeábamos en un amago de infarto, el hombre arruga estaba tan fresco como el rocío. 


El día salió perfecto, tuvimos granizo, sol, lluvia, pero era una ocasión para vivir todo esto desde el corazón de la selva tropical.  Al final del día nos quedó la satisfacción de haberlo conseguido tras el largo y duro ascenso. Había merecido la pena con creces.
La experiencia de verte frente por frente con una familia de gorilas es algo que no se olvida. La ternura, la fuerza, la fortaleza y el respeto al jefe del grupo, espalda plateada, como se les llama, es impresionante. 
Tan tranquilos y tan peligrosos si se enfadan.
Aquella noche, botella de vino en mano nos quedamos a beber unas cuantas copas en la terraza de nuestra tienda. momento idóneo para ser filosóficos.
A la mañana siguiente nos percatamos de la placa conmemorativa de aquellos estudiantes que perdieron su vida a manos de rebeldes del Congo en ese mismo lugar 

Fue en 1999 año en el que pretendíamos ir de viaje de novios a este destino y el suceso nos quitó la idea de la cabeza. Justo el 1 de marzo, día en que nos encontrábamos había sucedido 16 años atrás. No habíamos sido conscientes de ello hasta ver la placa que recordaba las víctimas.

Después de desayunar nos dirigimos al Lago Bunyonyi, el mas profundo del país, situado en Kabale.  
He viajado en otras ocasiones a Africa y la verdad que los paisajes nunca dejan de sorprenderme. Los campos de café, de té, los lagos, la selva tropical, la sabana africana... son todos tan diferentes y tienen tanta fuerza...
Nos alojamos después de un paseo en canoa por el lago en Arcadia Cottages. La vista era espectacular.





Después del desayuno nos dirigimos al parque nacional del lago Mburo, situado en la región central, Ankole. Hicimos el safari fotográfico y noche en Mburo Safari Lodge. Por la noche tuvimos alguna visita inesperada que rondaba nuestro bungalow, pero no nos arriesgamos a investigar lo que era.

Queda hablar sobre la comida y el vino. Los platos vienen cargados de verduras pero muy sabrosas. Curry y chutneys deliciosos. Los vinos que pudimos saborear, sudafricanos por supuesto.
Me quedo con la fuerza de la selva, del paisaje, de las montañas, con su gente, su alegría, bailes, música, costumbres.


Y como dice el epitafio de aquellos estudiantes asesinados: 
MAY THE SPIRIT OF ADVENTURE NEVER BE SUBDUED





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