
Que largo camino de olivos y viñedos
Las tierras que abarca la Denominación Jumilla se extienden desde el norte de Murcia y parte sureste de la provincia de Albacete. Tierra de extensos valles surcados por montañas, que sirven de frontera entre el levante mediterráneo y la meseta castellano-manchega.
Y esto es lo que realmente marca su carácter y su paisaje. Toda la influencia mediterránea, que viene de la Vall d’Albaida (Gandía) y pasa por el valle dels Alforins, termina en Almansa (El puerto de Figueras). Toda la masa de nubes que vienen del mar, cargadas de agua y que, finalmente desaparecen descargando todo su poderío en este punto. Esta sería la puerta que da paso al otro clima. Otras tierras y denominaciones como Villena (Alicante), Yecla, Jumilla, que es la que nos ocupa. Clima continental con leve influencia mediterránea del este, y de la meseta de La Mancha por el oeste.
A partir de aquí, tierra de secano, tierra de olivos y viñedos.
Tierras áridas que provocan el stress hídrico
El suelo se caracteriza por ser pardo, calizo y de pobreza orgánica. Esto hace difícil la propagación de la filoxera, por lo que en esta región podemos encontrar aún muchas cepas de pie franco de Monastrell.. Tierra con gran capacidad de retención hídrica y permeabilidad media, que favorece la subsistencia de la vid en estas condiciones de sequía prolongada. El invierno es duro, con temperaturas bajo cero, que en verano pueden alcanzar los 40 grados.(3000 horas de sol al año) Escasa pluviometría.(280 litros por metro cuadrado al año) El agua, para sorpresa de todos, subyace en pozos subterráneos, escondidos y profundos, que han ido acumulando su tesoro a lo largo de los años y que al menos han permitido acudir al riego en algunos puntos de la región.
El viñedo se sitúa entre 400 y 800 metros de altura.
Estas condiciones son perfectas para crear el stress hídrico a la vid, que luego conseguirá esos caldos tan concentrados y golosos.
Monastrell por excelencia
Hablamos de la tercera extensión de viñedo de uva tinta del mundo, después de Burdeos y Rioja. Aunque ahora, vemos campos de placas solares donde antes había plantaciones. Tanta energía renovable que, sin embargo, cambia lo verde por lo tecnológico. (hummm!!!)
La variedad tinta por excellencia es la Monastrell.(80% de la producción) Uva de origen español, de piel gruesa y rica en antocianos .Su pulpa es carnosa y poco tánica. Sin embargo, dadas las condiciones del terruño da caldos concentrados, con intenso color, tánicos, carnosos, con aromas a frutos negros maduros. Potentes y golosos en boca. Hay que pensar que ésta es la Monastrell de Jumilla, y ésta es su personalidad.
Otras tintas autorizadas por el Consejo Regulador son la Garnacha, Garnacha Tintorera, Cencíbel, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Petit Verdot.
En blancas tenemos la Airén, Macabeo, Malvasía y Pedro Ximénez.
Vinos y Bodegas
Hay trabajos que realmente merece la pena señalar. Una tierra que ha sabido ponerse en boca de los expertos gurús por su terruño y personalidad. Son vinos sorprendentes que dejan recuerdo y experiencias inolvidables.
Hablemos de Bodega Casa la Ermita. Un trabajo consolidado. El crianza de las variedades Tempranillo, Monastrell y Cabernet es un vino justo (en el buen sentido), equilibrado, carnoso, mineral, especiado. Trae chocolates y torrefactos. El Petit Verdot 100% fue una grata sorpresa. Desde entonces me he hecho adicta a esta variedad.
El Carche es otro ejemplo de personalidad. Tiene buena selección de Monastrell y un Syrah que da un vuelco a esta variedad..
Bodegas Juan Gil con otro Petit Verdot sorprendente. Se centra en los monovarietales y saca lo máximo de ellos. Muy buena relación calidad precio.
Bodegas Luzón sorprende con su blanco de Macabeo y Chardonnay. Pero donde pone la tilde es en su Altos de Luzón de Monastrell , Cabernet, y Tempranillo. Mezcla las frutas confitadas con los aromas de barrica nueva. Saca cacaos y balsámicos y notas terrosas que nos despiertan la curiosidad.
Por último Bodegas El Nido. Una fuerte apuesta que nos deja con la boca abierta. El Nido y Clio son sus dos vinos. (¿Obras maestras?) Vinos espectaculares, que marcan la diferencia, que llevan detrás la labor y asesoramiento de grandes maestros (Marcos Eguren). Son de los grandes.
Hay más por descubrir que no caben en estas líneas pero en general los vinos de esta Denominación de Orígen merecen un hueco en las cartas de los restaurantes: por ellos, por su terruño, y su personalidad.
Un guiño a los dulces y rosados
Habría que poner en fila y sería difícil decidir. La Monastrell en rosados trae notas curiosas, elegantes. Es una uva fácilmente oxidativa y que requiere cuidados en su elaboración. Maceraciones cortas. Frutales, que expresan frescura, de color rosa con notas algo violáceas, aromas a cerezas y frambuesas.
En cuanto a los dulces de Monastrell son tradicionales en la zona y de innegable calidad. Pasas, higos, intensos en color y cuerpo pero paso sedoso y buena sensación táctil.
Jumilla, en dos palabras si es posible,” Terruño y Personalidad”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario