Veréis que el título es algo marciano, pero quisiera diferenciar este viaje que realicé por tierra , de un viaje futuro que haré por mar, siempre que el tiempo y la salud me alcance, ya que las ganas no me faltan Y es que visitando las Islas Griegas eres consciente de que su verdadero potencial está en el dominio de los vientos y el mar.
La historia relata la batalla de Lepanto, pueblo en el que caímos por casualidad justo el día que se conmemoraba la misma. El 7 de octubre se monta un espectáculo en el puerto digno de los mejores decorados de Hollywood. Luces, altavoces, música, figurantes,... todos participan relatando esta historia de tal manera que sentimos formar parte de ella de inmediato.
El carácter de los griegos es muy afable, y te hablan en su idioma como si por descontado dominaras esta lengua sin problemas.
Son muchas las batallas en las que los griegos han participado y siempre se ha ensalzado su fortaleza y habilidad en las técnicas de lucha.
Pero no es el tema principal ni mi especialidad, así que solo sirva para meternos en materia con cierto aire de grandeza y respeto.
Aterricé en Atenas, y desde allí nos movimos en coche. Viaje rápido con escalas inútiles pero que abaratan considerablemente el billete.
La ciudad está llena de vida pero a la vez está abandonada al paso del tiempo. Se nota faltan recursos para mantener limpios y en buen estado los edificios.
La Acrópolis es espectacular. Vista desde lejos por la noche se luce iluminada en lo alto del paisaje. Hay que elegir bien la fecha para visitar la ciudad, ya que el verano puede ser demasiado caluroso y es una pena visitar la Acrópolis en estas condiciones. Por lo menos hay que dedicarle dos días enteros para disfrutar de los contrastes y sus barrios
En fin, el Partenón, el Agora, la Acrópolis, los barrios de Plaka, Anafiotika, Kolonaki. No hay que dejarse nada, todo merece la pena. Monastiraki es el barrio más animado de la ciudad. Allí podréis encontrar un montón de restaurantes típicos en los que degustar algunos de los platos más emblemáticos de la cocina griega
Queso feta al horno
Mousaka
EXCURSIONES
En cuanto a las excursiones , es difícil elegir si se trata de un viaje corto como el mío, pero no podía ir a Grecia sin visitar el oráculo de Delfos. Desde que vi la película de 300 este paisaje me atraía demasiado como para no visitarlo. Es impresionante ver lo que la especie humana es capaz de hacer superando distancias y obstáculos de la naturaleza. Allí en el monte Parnaso, se levanta un desfile de templos y ofrendas a una larga lista de dioses, cada cual más bello y enigmático. La vista desde allí es infinita.
Elegimos visitar una de las playas más paradisíacas y escondidas de Grecia. Así que con el coche nos subimos el Monte Dyrfi y volvimos a bajarlo para aparecer en Vythouri,. Una playa solitaria, de agua turquesa, con difícil acceso, bañada por el mar Egeo. Elegimos bien, ya que pudimos disfrutar de un paraíso para nosotros solos.
Acabamos el viaje en El Pireo, visitando esa zona portuaria, su afición náutica y comiendo en algún restaurante del paseo. Una despedida perfecta, para un viaje perfecto.
La historia relata la batalla de Lepanto, pueblo en el que caímos por casualidad justo el día que se conmemoraba la misma. El 7 de octubre se monta un espectáculo en el puerto digno de los mejores decorados de Hollywood. Luces, altavoces, música, figurantes,... todos participan relatando esta historia de tal manera que sentimos formar parte de ella de inmediato.
El carácter de los griegos es muy afable, y te hablan en su idioma como si por descontado dominaras esta lengua sin problemas.
Son muchas las batallas en las que los griegos han participado y siempre se ha ensalzado su fortaleza y habilidad en las técnicas de lucha.
Pero no es el tema principal ni mi especialidad, así que solo sirva para meternos en materia con cierto aire de grandeza y respeto.
Aterricé en Atenas, y desde allí nos movimos en coche. Viaje rápido con escalas inútiles pero que abaratan considerablemente el billete.
La ciudad está llena de vida pero a la vez está abandonada al paso del tiempo. Se nota faltan recursos para mantener limpios y en buen estado los edificios.
La Acrópolis es espectacular. Vista desde lejos por la noche se luce iluminada en lo alto del paisaje. Hay que elegir bien la fecha para visitar la ciudad, ya que el verano puede ser demasiado caluroso y es una pena visitar la Acrópolis en estas condiciones. Por lo menos hay que dedicarle dos días enteros para disfrutar de los contrastes y sus barrios
En fin, el Partenón, el Agora, la Acrópolis, los barrios de Plaka, Anafiotika, Kolonaki. No hay que dejarse nada, todo merece la pena. Monastiraki es el barrio más animado de la ciudad. Allí podréis encontrar un montón de restaurantes típicos en los que degustar algunos de los platos más emblemáticos de la cocina griega
Queso feta al horno
Mousaka
EXCURSIONES
En cuanto a las excursiones , es difícil elegir si se trata de un viaje corto como el mío, pero no podía ir a Grecia sin visitar el oráculo de Delfos. Desde que vi la película de 300 este paisaje me atraía demasiado como para no visitarlo. Es impresionante ver lo que la especie humana es capaz de hacer superando distancias y obstáculos de la naturaleza. Allí en el monte Parnaso, se levanta un desfile de templos y ofrendas a una larga lista de dioses, cada cual más bello y enigmático. La vista desde allí es infinita.
Elegimos visitar una de las playas más paradisíacas y escondidas de Grecia. Así que con el coche nos subimos el Monte Dyrfi y volvimos a bajarlo para aparecer en Vythouri,. Una playa solitaria, de agua turquesa, con difícil acceso, bañada por el mar Egeo. Elegimos bien, ya que pudimos disfrutar de un paraíso para nosotros solos.
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